Un estudio de las ideas principales expresadas en la Oración del Pionero
P. Robert Kelly, S.J.

Cuando uno se hace socio de la Asociación Pionera, promete decir la oración siguiente dos veces todos los días: Para tu mayor gloria y consuelo, oh Sagrado Corazón de Jesús, por amor a Ti, para dar buen ejemplo para abnegación propia, para reparar los pecados de la intemperancia y para la conversión de los que beben en exceso, yo me abstendré durante toda mi vida de todas las bebidas embriagantes.

Cuando decimos una oración rápidamente en una reunión pública, o cuando repetimos la misma oración muchas veces, a menudo no ponemos mucha atención a las palabras de la oración, así que es bueno para un cristiano detenerse a veces en las oraciones comunes y pasar pensativamente un poco de tiempo, mirando despacio el significado completo de las palabras. En este capítulo hagamos esto con la Oración Pionera que contiene las ideas principales del movimiento.

Sagrado Corazón de Jesús para tu mayor gloria
En la primera parte de la oración pensamos en el amor de Dios, manifestado a nosotros en el corazón humano de Jesús y rogamos que Dios pueda ser glorificado. Estamos diciendo que queremos estar en este movimiento para la gloria de Dios. Creemos que el hombre es creado para la gloria de Dios. Cuando a Jesús le pidieron sus discípulos que les enseñara a rezar, Él les enseñó el "Padrenuestro", y de esta manera nos dio un modelo para toda oración. En primer lugar en la oración del "Padrenuestro", Jesús nos dice que roguemos para que el nombre de Dios pueda ser glorificado. Solamente después de eso dice a los discípulos que recen por sus necesidades. Así que nosotros también antes de que pidamos la ayuda de Dios para aquellos que sufren de la bebida excesiva, primeramente rogamos para la mayor gloria de Dios.

… y consuelo
¿De qué manera podemos hablar de "consolar a Cristo"? Bien, sabemos que Cristo nos quiso con un corazón humano verdadero, y murió por nosotros demostrando ese amor. Sabemos que Él quiere que nosotros, su pueblo, lo amemos a cambio. Pero muchos dejan de hacer esto. Algunos hacen caso omiso de Él, algunos lo insultan y algunos le tienen miedo. Un buen cristiano que ama a Cristo, ve esto, y lo siente, debe desear hacer algo adicional por esa falta del amor. Por ejemplo, si mi amigo está ofendido, me gustaría consolarlo y ofrecerle una señal adicional de amistad, por la forma en que fue tratado por otros. Esta idea está detrás de las palabras "Para consolarte oh Sagrado Corazón de Jesús".

Para dar buen ejemplo
En estas palabras el Pionero muestra su preocupación por otros. Una de las más grandes ayudas que puede dar un cristiano es el buen ejemplo. Es útil en la vida cuando alguien me apoya con el buen consejo, y me indica cómo hacer una buena acción. Pero es más provechoso cuando él mismo hace la buena acción, y me muestra así, que es posible. Esto me da el valor de intentarlo. Hoy, muchas personas dicen que es imposible tener una buena y placentera vida sin cerveza. Un Pionero dice que esto no es verdad y muestra a sus amigos con el ejemplo, que es posible vivir bien y con felicidad sin cerveza. Notar las palabras “Por amor a Ti”. Es decir damos el buen ejemplo, no para ganar elogios, sino para la gloria de Dios. Jesús dijo; “Así, pues, debe brillar su luz ante los hombres, para que vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre de ustedes que está en los cielos”. (Mateo 5,16).

Para practicar la auto-negación
Cristo nos dice a todos los cristianos: “El que quiera seguirme, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y que me siga” (Mateo 16, 24). Cada cristiano sabe que tiene ciertos deseos equivocados y que tiene que controlar y de sacrificarse para ser bueno. Pero Cristo nos pide que vayamos aún más lejos que eso siguiendo su ejemplo. Cristo no tenía pecado y con todo, eligió la difícil manera de la cruz para demostrarnos su amor. Nos invita a los cristianos que lo seguimos, a practicar alguna penitencia como señal de nuestro amor a Él y a otros. La abnegación principal de un Pionero se expresa en las últimas palabras de la oración: “Yo me abstendré durante toda mi vida de todas las bebidas embriagantes”.

Para reparar los pecados de la intemperancia
Sabemos que la embriaguez es la causa de muchos pecados graves contra el amor de Dios y de la persona humana. La comunidad cristiana que es el Cuerpo de Cristo, está gravemente lastimada y herida por tales pecados.
Nosotros somos miembros de ese Cuerpo. San Pablo nos recuerda: "Ustedes son el Cuerpo de Cristo y sus miembros cada uno a su modo" (1 Corintios 12, 27). Nos necesitamos unos a otros. Otra vez, Pablo distingue: "El ojo no puede decirle a la mano, ¡no te necesito!" (1 Corintios 12, 21). Así que, un buen cristiano viendo las lesiones y el daño en la comunidad cristiana, a causa de la excesiva bebida, no puede decir: "No se trata de mí". Una parte del Cuerpo no puede decir a los demás: "No los necesito". El buen cristiano viendo el cuerpo herido debe hacer algo, para curar las heridas, reparar el daño. Trata de hacer esto reparando (haciendo reparación) por su oración y sacrificio diarios.

Para la conversión de los bebedores excesivos
Cuando vemos a alguien que causa sufrimiento a sí mismo y a su familia, por el abuso del alcohol, ¿cuál es nuestra reacción? ¿Cuál debe ser? No debemos juzgarlo. No debemos jactarnos de que no somos como él. Hacer esto es actuar como un fariseo. Esa no era la manera de actuar de Cristo cuando veía el pecado y el sufrimiento. Ayudaba. También debemos ayudar, también debemos querer a esa persona para que se libre del sufrimiento. Así que recurrimos a Jesús que ama a esa persona incluso en su embriaguez y rezamos por ella. Ofrecemos nuestra oración y sacrificio para la conversión de esa persona. Éste es uno de los motivos principales de la Asociación Pionera.